5:00pm. Aún no estaba listo. Estaba vestido, pero por alguna
razón aún no estaba preparado para el gran momento. Sentado al borde de su
cama, con la corbata aún sin anudar y la mirada fija hacia sus zapatos. Veía todos los sucesos transcurridos ese último
año: dejó su plaza de residencia en el hospital que siempre quiso trabajar en
aquella gran ciudad para volver a su pueblo de origen y reordenar los
pensamientos que lo acongojaban. Se enteró de que sus padres adoptarían a un
adolescente justo como él fue adoptado hace algunos años. La mujer que amaba
volvió en busca de él al pueblo y lo eligió a él por encima del otro sujeto. La
madre de su mejor amigo falleció y una vieja amiga volvió después de muchos
años para enmendar los errores cometidos. Sin duda fue un año muy revoltoso
para Jamie.
Subió su mirada y vio reflejado en el espejo que tenía
frente a él al hombre en que se había convertido tras todas esas decisiones que
había tomado, tras todos esos sueños alcanzados, tras todas esas penas superadas
y tras todas las buenas relaciones forjadas.
-¿Ya estás listo? -le dijo Gabriel desde el umbral de la puerta del cuarto.
-¿Crees que sea el momento indicado? Es decir, hemos pasado
por mucho y…
-¡Hombre! Te vas a casar con la mujer que has amado desde
siempre. Todos hemos esperado este día. Créeme, yo más que nadie. Aún recuerdo
esos días de preparatoria en que estabas totalmente colgado por ella. Y sí, han
pasado por mucho. Por eso mismo sabes que es el momento indicado. Rossie te
ama, tú la amas. No necesitas nada más.
Se quedó pensando un momento en las palabras de su amigo. Se percato, de que era muy afortunado al tenerlo en su vida. Gabriel solía hacerle ver las cosas que para él eran difíciles o confusas. Le brindaba ánimos cuando éste lo necesitaba, y le inspiraba esperanza cual desesperanzado rogaba. No podía tener a un mejor padrino de bodas que Gabe.
Se quedó pensando un momento en las palabras de su amigo. Se percato, de que era muy afortunado al tenerlo en su vida. Gabriel solía hacerle ver las cosas que para él eran difíciles o confusas. Le brindaba ánimos cuando éste lo necesitaba, y le inspiraba esperanza cual desesperanzado rogaba. No podía tener a un mejor padrino de bodas que Gabe.
-¡Tienes razón viejo! ¡Es el momento! –se puso de pie de un
salto, empezó a anudar su corbata con la mirada hacia el frente, decidido.
Gabriel le dio unos golpesitos con ambas manos en la
mandíbula como dándole su aprobación para cruzar la puerta y salir.
Al dejar la habitación Jamie dio un gran suspiro de júbilo y
junto a su mejor amigo camino hacia el auto.
-¿No ha venido Parker contigo? Pensé que era tu cita, en
verdad me agrada el sujeto.
-Lo veré en la iglesia. Sabes, las cosas van muy bien con
él. Jamás pensé que me llegara a interesar en alguien otra vez. Pero en fin,
será mejor que arranquemos si queremos llegar a tiempo.
Jamie y Gabriel partieron juntos. Al parecer lidiar con
problemas tan complicados como salvar la vida de un paciente que llega a
urgencias era poca cosa comparado con los nervios que empezaba a sentir previo
a la boda. Pero no importaba porque iba escoltado por quien toda la vida había
sido su apoyo, su compañero, su amigo.
Y ahora se van a casar :0
ResponderEliminarun salto en el tiempo jaja son como unos 2 años después
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