Árboles cubiertos de nieve, veredas obstruidas por un manto
blanco, el cielo de un azul oscuro y el viento ligero pero helado. Jamie iba
caminando hacia su casa, entumido por el frío (y tal vez por la ropa empalmada
que llevaba puesta). Había olvidado su bufanda en casa por lo que el fresco
viento le rozaba el rostro y sentía que cada vez a su cara le inyectaban botox.
Venía de la casa de la familia de Rossie tras haber pasado
una bonita tarde en compañía de su novia y de su familia que eran casi como la
suya propia, pues tenían de conocerse desde niños. Ahora mismo volvía a su casa
ya que acababan de anunciar en el noticiero que una repentina tormenta de nieve
se acercaba, y una vez empezada ya no podría si quiera ver el camino de regreso
a casa.
Se dio cuenta que de su boca y nariz salía vapor. El frío se
volvía cada vez más intenso. Mala decisión el no llevar el auto a casa de
Rossie, pensó que no haría falta pues vivía a tan solo unas calles. La suerte
de vivir en el mismo vecindario. Pasó frente a la casa de Gabriel pero no se
detuvo a saludar ya que el cielo cada vez se ponía más oscuro. Vio de reojo la
casa y pensó que su amigo estaba haciendo un buen trabajo al remodelar la casa
de su recién fallecida madre. Las ventajas de ser arquitecto. Pensó que mañana
llamaría a su amigo para que lo ayudase a buscar el anillo perfecto de
compromiso para Rossie. Curioso. Acababa de decidir pedirle matrimonio en ese
preciso instante.
A unas cuantas casas de su destino, los copos de nieve
empezaron a caer. Extrañaba tanto ver esa escena pues en La Ciudad donde había
estado viviendo los últimos 3 años no tenía la dicha (ni el tiempo) de hacerlo.
Buena idea el volver al Pueblo.
Cuando llegó al jardín de enfrente de su casa, vio que el
pequeño Eliot, su nuevo hermano adoptivo se había esmerado en poner las
decoraciones de navidad. Y de pequeño no tenía mucho ya que era algo alto (no
tanto como Jamie) y con 16 años. El chico hacía lo que podía para adaptarse a
su nueva familia y Jamie sentía que no había hecho mucho por incluirlo con lo
ocupado que estaba en el Hospital General desempeñándose como residente de
primer año en Urgencias. En fin, llegó a la puerta y tocó el timbre, pues había
olvidado sus llaves.
Un alegre chico abrió la puerta, con un gorro navideño sobre
sí y con las mejillas rojas que Jamie sabía se ponían así cuando se ponía
penoso. Aún no se había ganado la completa confianza de su nuevo hermano. Pero
según mamá, lo admiraba mucho ya que nunca
había tenido un hermano, y menos un doctor. Pasaron juntos a la casa y a
Jamie le dio tanta satisfacción el oler las galletas de mantequilla que estaba
horneando su mamá. Dejó su abrigo en el perchero y pasó junto con Eliot a la
cocina a saludar a su amorosa madre.
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Mientras tanto en La Ciudad, Daniel el hermano menor de
Rossie acababa de comprar dos boletos para el vuelo que lo llevaría a casa para
noche buena. Y compró dos boletos porque llevaría a su novia consigo para
presentarla a la familia (aunque Rossie ya la conocía, claro).
Daniel se había quedado en La Ciudad junto con los demás
chicos. Aunque creo sonaría más fácil decir que Jamie, Rossie y Gabriel
volvieron al Pueblo en ese año, cada uno llevado por un motivo sumamente
importante. Pero en fin, cuando Daniel se quedó solo en del departamento que
rentaba junto con sus amigos Jamie y Gabriel en la ciudad tuvo que aceptar la
oferta de su hermano mayor Charlie y mudase a su casa.
Al principio se negó
rotundamente pues aún no había hecho las paces con su hermano por aquel
problema que los había distanciado desde hace muchos años. Pero la falta de
dinero suficiente y de compañía, hizo que al final Daniel terminara aceptando
la hospitalidad de su hermano. Sin embargo todavía no se llevaban bien ambos
hermanos, su relación iba fluyendo muy lentamente aunque en ese año era en el
que más habían avanzado. Tal vez la partida de Rossie, su hermana de en medio,
hizo que a fuerza tuvieran que convivir.
-Mañana jueves, 9:00 am. ¿Paso por ti a las 7:00? Recuerda
que es 24 de diciembre y el aeropuerto estará a reventar
-Me parece perfecto. Oye…¿y sólo iremos nosotros dos? ¿Qué
hay de Charlie? Pensé que también iba a visitar a tus padres.
-No sé hasta cuándo piensa arreglar las cosas con papá. Su
pelea ha llevado años, desde que yo estaba en secundaria. Suerte la mía de que
podamos desayunar en la misma habitación sin que empecemos una discusión. No sé
Lily…aún me cuesta perdonarlo después de todos esos años que nos abandonó y no
supimos nada de él.
-Me gustaría que pronto arreglaran todo. ¡Mírense! Hace unos
meses no podían verse ni en pintura y ahora comparten la misma casa. Este año
ha sido muy bueno para ustedes… Dan…estoy nerviosa. Es decir, viví en el mismo
pueblo que tú e íbamos a la misma preparatoria pero jamás vi a tus padres. Me
siento como en la típica situación de película en que el chico va y presenta a
una total desconocida de un mundo totalmente diferente a sus padres.
-Nada de eso. Eres linda y demasiado agradable. Como ya te
había dicho, me cuesta trabajo creer que en preparatoria no nos llevábamos
tanto, si eres alguien que vale la pena conocer. Les agradarás.
-Eso quiero. Bueno, te dejaré, terminaré de empacar y dejar
todo listo para mañana. Adiós.
La víspera de navidad se acercaba, y para cada uno había un
plan que ninguno se esperaba para este año, incluso si se veía desde cierto
ángulo, podría ser mejor.
Espero que el siguiente post sea la continuación de este, quiero ver como celebran todos Navidad
ResponderEliminarhabra 3 partes
EliminarCasual la desicion de Jamie acerca del matrimonio :D
ResponderEliminarEsta genial! :B
a que te refieres con casual?
EliminarFue repentino, dejando de lado el hecho de que se conocen desde niños.
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