La casa estaba de cabeza, un desorden total. Si Rossie se
enterara jamás los volvería a dejar solos otra vez. En este momento, apurado
estaba Jamie buscando en internet cómo diablos se hacía el peinado que tenía
que llevar su hija para el festival de primavera. Desesperado, tomo el teléfono
y empezó a marcar.
-¿Si?
-¡Parker! ¡Te necesito, es una emergencia!
-¿De qué se trata? Suenas muy alterado.
-Rossie está en la ciudad trabajando. Ayer Phyffer la llamó
y tomó el primer vuelo hacia allá. A lo que voy… Reed tiene su presentación en
el festival de primavera en unas horas. Muy a penas logré que se pusiera
ese tutú y ahora no tengo ni idea de cómo tenga que ir ese peinado. Rossie
intentó explicármelo ayer pero no puse nada de atención pues venía saliendo de
guardia.
Había soltado un fuerte jadeo pues todo esto último lo había
dicho muy rápido. Cuando se repuso su respiración, siguió:
-Ya llame a Hailey y no está. Naomi (su niñera) está en la
preparatoria y temo que si llamo a mamá me regañe por no saber hacer el maldito
peinado ¡VEN PORFAVOR!
-¿Y pensaste que yo sé hacer ese peinado porque soy gay?
Silencio incómodo.
-No…no es que…tú entiendes…
-¡Ja! Bromeaba. Sí, estaré ahí en una hora.
-¿Una hora? Pero es que…
-Tengo que terminar algo.
-¡Vamos, hombre! Y le pediré a mamá que te dé la receta de su
tarta especial
-Mmm…
-Pagaré el billar de este jueves…y pediré a un colega
pediatra una consulta gratis para tu pequeño Jimmy.
-Voy en seguida.
Jamie dio un brinco de felicidad, y al hacerlo, pisó con su
pie descalzo un lego que había dejado regado su pequeña hija.
-Y sabes…había accedido a ayudarte desde lo de la tarta.
Colgaron y Jamie se sintió más tranquilo ahora. Dio la
vuelta hacia la habitación y se dio cuenta que había perdido de vista a Reed,
otra vez. Fue a buscarla.
Quince minutos después Parker llamó a la puerta. Un Jamie
desaliñado y con su tierna hija pelirroja en brazos abrieron la puerta. Se
sintió aliviado de que su amigo estuviera ahí. Parker traía consigo una torre
de toppers con diferentes comidas o creaciones
como suele llamarles.
-¿Qué es todo esto?
-Anoche Gabriel no fue de mucha ayuda cuando le pedí su
opinión sobre estos nuevos platillos que creé para agregar al menú del
restaurante. Creí que tu me podrías ayudar a elegir.
-No hay problema. Siempre es un placer comer lo que cocinas.
Como aquel pollo marinado en…
-De acuerdo Reed, vamos a sentarnos aquí y comencemos
–Parker había dejado de ponerle atención a Jamie. –Tú vete a bañar y cambiar
rápido que tienes que ir a tomar esas fotos de Reed bailando para mostrárselas
a tu esposa. ¡No puede ser que siendo urgenciólogo no puedas manejar estas
situaciones con tu hija, Jamie!
Jamie sintió unas ganas inmensas de reprochar. Los casos que
llegaban a urgencias eran más fáciles sin duda que lidiar con el cabello de su
hija. Siempre que trataba de aprender ese tipo de cosas tenía que partir
corriendo al hospital o regresaba muy cansado de el. Prefirió no reprocharle a
su amigo, tomó uno de los topper, lo abrió y se fue directo a la segunda planta
a bañarse mientras comía un delicioso croissant.
Quiero un amigo que me lleve mucha comida y...chetos creo que no quiero tener hijos, si no tengo hijos caerá en tu conciencia :p aunque si la podría peinar
ResponderEliminarten hijos! Pero eso sí, siempre deja su peinado a cargo de alguien confiable
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